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ARC GLORIA

La historia del Buque ARC Gloria
Capitán de fragata Benjamín Alzate Reyes y su tripulación.
Cada rincón del Buque ARC Gloria guarda historias de marinos, de travesías bajo el sol y las estrellas, de recuerdos de puertos nunca antes visitados y de anécdotas que se quedan para siempre en el corazón de los marinos. Pero, en su interior, también viajan el aroma del café de Colombia; la belleza de sus llanuras, montañas y costas, la riqueza de sus mares y el folclor, la alegría, el optimismo y el espíritu emprendedor de 47 millones de colombianos.
Su historia se remonta a enero de 1966, según el decreto nº 111, mientras era comandante de la Armada el Vicealmirante Orlando Lemaitre Torres, según el cual, el gobierno de Colombia dio autorización a la Armada Nacional para adquirir un velero tipo bergantín-barca, de tres mástiles, para destinarlo a buque escuela.
A pesar de la necesidad del mismo, la compra se iba posponiendo hasta que el Ministro de Defensa y general Gabriel Rebeiz Pizarro, en una reunión social, dio su apoyo al proyecto y en una servilleta escribió:Vale por un Velero.3
El contrato formal fue firmado el 6 de octubre de 1966 con los Astilleros bilbainos Celaya S.A., tras lo cual comenzaron las obras de ejecución del buque en abril de 1967. Para supervisar la construcción, se designó al capitán de fragata Benjamín Alzate Reyes, y el 2 de diciembre del mismo año se procedió a botar al agua al buque en la Ría del Nervión, ceremonia a la que asistió Gloria Zawadsky, viuda de Rebeiz Pizarro, en cuyo honor el buque fue bautizado como Gloria.3
En agosto de 1968 fue asignado un grupo de marinos conformado por oficiales, suboficiales, cadetes y personal civil para trasladarse a Bilbao, con el objeto de participar en la última etapa de construcción y recepción del velero. El 7 de septiembre de 1968 a las 17:30 horas, mientras el buque estaba atracado en el muelle del Canal de Deusto, se llevaron a cabo los actos oficiales para la ceremonia de izado de la bandera de Colombia en el buque, tras lo cual se procedió a tareas de instrucción de la nueva tripulación y a las pruebas de mar del velero. Finalmente, el 9 de octubre de 1968 zarpó a su primera singladura, desde el puerto de Ferrol (La Coruña), con rumbo al puerto colombiano de Cartagena de Indias, donde arribó el 11 de noviembre de 1968.
En sus 46 años, el Buque ARC Gloria ha recorrido alrededor de 808.759 millas náuticas, el equivalente a darle más de 117 vueltas al mundo, y ha servido como Embajada de Colombia en 183 puertos de 72 países, entre los que se encuentran Inglaterra, España, Alemania, Dinamarca, Marruecos, Nueva Zelanda, Argentina y Estados Unidos.
El Buque ARC Gloria no solo representa los principios de la Armada Nacional sino también la identidad que une a 47 millones de colombianos en torno a una bandera, un himno y un escudo. A continuación conoce más sobre esta embarcación símbolo de libertad y emblema de Colombia en los puertos de todo el mundo:
El Buque ARC Gloria deja una estela de amarillo, azul y rojo en los mares del mundo, y el valor y compromiso de sus tripulantes representa “a una raza que puja, con dignidad, por encontrarle un norte a su propio destino”. Por esta y otras razones, el Gloria también es parte de la respuesta.

Vicealmirante Benjamín Alzate Reyes
Desde que leyó con avidez la Ilíada y la Odisea siendo un preadolescente soñó con surcar los mares y dedicar su vida a trabajar por causas nobles. Desde esa época, Benjamín Alzate Reyes que era un joven chaparraluno, que no conocía el mar, hijo de un cafetero paisa, supo que su vida entera iba a estar por siempre ligada a la mar.
Para el Vicealmirante Benjamín Alzate Reyes la Armada Nacional de la Republica de Colombia fue su hogar desde el día en el que piso por primera vez la Escuela Naval Almirante Padilla, hasta el día de su muerte, porque a pesar de estar retirado cuando dejo este mundo, nunca había dejado ni a la Armada ni a la mar. La Armada fue el lugar perfecto para nuestro Padre, adoraba la disciplina, la mística, la caballerosidad, las normas del código de honor, y el amor por el estudio, valores que le fueron inculcados en la Armada y que como un sello imborrable se fijaron en su alma y su corazón marcando toda su vida y sus actos.
Estudiante aventajado y trabajador incansable, fue un hombre con una inteligencia superior a la media, con una visión del mundo y de la Armada adelantada a su tiempo. Su premisa principal fue trabajar para hacer de la Armada de Colombia una fuerza moderna, desarrollada y tecnológicamente igual a las armadas más importantes del mundo. 
Daba mucha importancia al estudio y a la preparación académica, vivía muy orgulloso de la Escuela Naval donde tuvo la oportunidad de trabajar en diferentes momentos de su carrera, fue Director de Estudios, Subdirector y Director. Y por su Escuela Naval lo daba todo y en su momento lo dio todo.
Consideró un gran honor que la Armada Nacional de la Republica de Colombia le seleccionara interventor de la construcción del Buque escuela Gloria. Y posteriormente fuese nombrado como el primer comandante del buque escuela ARC GLORIA y gracias a ello pudo cumplir su sueño de surcar los mares y océanos dando la vuelta completa al mundo, en un crucero que duro dos años. Decía que para Él esta fue la experiencia más importante de su carrera, pues al tener la oportunidad de ser comandante del ARC GLORIA, no solo podía poner en práctica todos los conocimientos de la navegación más pura, la navegación a vela, sino tener una experiencia académica completa con los cadetes y demás tripulantes a bordo.  
Durante la época en que estaba en servicio activo sufría al ver la miopía de muchos políticos, miembros del alto gobierno y algunos altos mandos de las fuerzas militares, que no le daban a la Armada Nacional de la Republica de Colombia la importancia que debía tener en la defensa del país, el mantenimiento de la soberanía nacional y la lucha contra las amenazas terroristas que han agobiado a nuestro país desde hace más de 50 años. Decía que las claves para ganar la guerra contra estas amenazas eran la tecnología y un trabajo conjunto de todas las Fuerzas Militares del país. 
Nunca le tuvo miedo al cambio, por el contrario pensaba que la quietud era sinónimo de involución, por ello, cuando tuvo el grado y la influencia suficientes, fue un permanente promotor de nuevos proyectos, siempre por y para obtener beneficios para la Armada y sus integrantes. Nunca hizo nada para su propio provecho, ni siquiera pensando en reconocimientos ni condecoraciones. Por el contrario, siempre continuaba adelante aunque era sabedor que muchos de sus proyectos tenía que sacarlos adelante, nunca mejor dicho “contra viento y marea”, pues las dificultades con frecuencia eran muchas y tan peligrosas como la espada de Damocles, pero lejos de amilanarlo lo hacían más fuerte y decidido a conseguir su premisa principal.  
La fundación de la Aeronaval fue uno de sus proyectos, pensaba que era inconcebible una marina de guerra moderna sin apoyo aéreo, por ello estaba convencido que era una necesidad apremiante crear una fuerza aeronaval colombiana como parte integrante de la Armada Nacional de la Republica de Colombia con pilotos de guerra profesionales.
Fue así cuando siendo Comandante de la Fuerza Naval del Atlántico en 1975 después de tocar muchas puertas, unas se abrían, otras se cerraban, aunar muchos apoyos y ayudas de diferentes partes, mejor dicho como decimos hoy en día hacer lobby noche y día, pues este proyecto tenia detractores muy poderosos, consiguió su objetivo, fundar el 25 de Octubre de 1975 para la Armada Nacional de la Republica de Colombia la Aeronaval.
Como reconocimiento por su logro algunos años atrás la Armada Nacional de la Republica de Colombia decidió ponerle su nombre a la Escuela de Aviación Naval. Y el día 8 de Noviembre de 2016, la Armada Nacional hizo un homenaje póstumo a nuestro padre el Señor Vice Almirante Benjamín Alzate Reyes, en el cual se develo una placa en la que los Aviadores Navales le dan las gracias por sus esfuerzos en la creación de la Aviación Naval. 
Si nuestro Padre viviera estaría muy orgulloso de ver la transformación que ha tenido la Armada Nacional de la Republica de Colombia , y por supuesto de ver la evolución que ha tenido la Aeronaval. Se sentiría muy agradecido de haber recibido todos estos honores y agradecimientos, pero consideraría que eran inmerecidos, pues para Él en su fuero interno, este logro como muchos otros que tuvo a lo largo de su brillante carrera, no eran nada extraordinario, eran simplemente su trabajo, lo que todo oficial de la Marina Colombiana debía hacer.
Para nosotros sus hijos Arturo, Sonia , Olga Lucía, María del Pilar y Andrés, es un orgullo ser hijos del Señor Vicealmirante Benjamín Alzate Reyes, un caballero, padre amoroso, de trato afable, de modales impecables, fino sentido del humor, agudeza intelectual, enorme generosidad, honestidad a toda prueba y voluntad de hierro. 
Sus hijos damos gracias a la Armada Nacional de la Republica de Colombia por permitir que un hombre tan extraordinario como nuestro Padre ocupe un lugar en la historia naval de Colombia.
Olga Lucia Alzate Tejada

La Cámara de Comerció Colombiana en San Diego.
Rinde un homenaje al ARC Gloria, sus tripulantes,
oficiales y comandantes; Que a lo largo del tiempo han
visitado el puerto de San Diego.
Tenemos una profunda admiración, por ser, unos magníficos
embajadores de nuestro bello país, en sus travesías por el mundo. 
Cruzero 2013